La costumbre de hervir las hojas del té para conferir un buen gusto al agua tiene sus orígenes en China hacia el siglo X a.C, a partir del siglo IX a.C. se dice que pasó a Japón a través de los monjes budistas, quienes lo utilizaban como estimulante para estar alerta en sus horas de meditación. Para ellos tomar té tenía un cierto carácter espiritual.
El contacto con Europa surgió a través del desembarco de los portugueses en India, donde el consumo del té estaba muy extendido. El primer cargamento llegó a través de la compañía de las Indias orientales al puerto de Ámsterdam (Holanda) sobre el año 1610 .
En la década de 1650 , Inglaterra se convirtió en la mayor potencia del té , gracias en parte a su relación con las colonias de India .El consumo de te adquirió notoriedad en Europa alrededor de los años 1720-1730 . Empezó entonces el trafico directo entre China y Europa.